Las mujeres del Taller Verde Vivero y Verde Aroma asumen la producción de manera autónoma

El 11 de marzo despertamos con la noticia de que los centros penitenciarios cerraban sus puertas a las ONGs, asociaciones y otras entidades colaboradoras que desarrollamos nuestras actividades en ellos. El motivo: evitar la propagación del Covid-19 entre una población tan vulnerable.

Esta medida también afectaba al Taller Verde Vivero y Verde Aroma, ya que estos se encuentran en el interior del Centro Penitenciario Madrid I. En estos talleres, con el apoyo de dos Técnicas en Jardinería, las mujeres entrenan sus capacidades y habilidades socio-laborales, y adquieren conocimientos técnicos del viverismo, que les permitan, en un futuro, insertarse laboralmente como operarias en jardines o viveros.

Cuando se limitó el acceso a los centros penitenciarios, ambos viveros se hallaban inmersos en pleno proceso de producción de plantas para la primavera: plantas ornamentales en Verde Vivero y aromáticas en Verde Aroma. Esta etapa del año es un momento muy importante y delicado, y para llegar a él, las mujeres han realizado un gran esfuerzo repicando y manteniendo los cultivos y preparando las instalaciones. Por eso, rápidamente elaboramos un plan de acción, en coordinación con la prisión, que permite, en un horario y un número de mujeres reducido, continuar cuidando las plantas. Esto implica que, las mujeres, de forma totalmente autónoma, van a realizar actividades como el riego, ventilación, pinzados, abonados, control de plagas, etc., tan necesarias en esta etapa productiva.

Este es sin gran duda un reto enorme para las mujeres del Taller Verde Vivero y del Taller Verde Aroma, que pondrá a prueba y fortalecerá sus capacidades para tomar decisiones, trabajar en equipo, comunicarse y planificarse de manera autónoma.

Confiamos en nuestras mujeres y las animamos a superar este gran reto.

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