Meditación y “mediasnoches”

Ha sucedido de vez en cuando en estos años de meditación en Meco, normalmente cuando una mujer asiste por primera vez al “corro” meditativo. Esta mujer escucha una primera introducción teórica para que pueda ir integrándose poco a poco al taller, al grupo, al corro, a su propuesta… Y entonces la persona pregunta con cierta preocupación: “¿pero cómo dicen ustedes que me conecte con el presente, con ese “aquí y ahora”, con la realidad.. Si estoy aquí, en la cárcel, no me encuentro bien y tengo tantos problemas fuera..?

Cuando esto ocurre, puede ser muy aclaratorio realizar una primera meditación y luego comentar la experiencia. Pero otras muchas veces es el mismo grupo de compañeras veteranas las que se animan a aclarar esa paradoja: Hemos escuchado bellísimas y tremendas aclaraciones de las mujeres, mucho más certeras que las nuestras, más profundas, de pura Maestría ante tantas limitaciones en forma de muros, condenas, distancias… De las limitaciones de las realidades conceptuales construidas consensuadamente, socialmente… Realidades conceptuales como “presa, institución, condenada, edad, número, semana, día, noche…”:

Desde su Maestría resiliente, cultivamos conscientemente una facultad humana universal de la mente&corazón que en nuestros días se llama Atención Plena  (mindfulness), que puede atender “sin intermediarios” tanto a esas construcciones convencionales y su impacto en nuestra experiencia, como también poder atenderlas  directamente en las “Realidades directamente reales”: la experiencia directa de la vida en el cuerpo, en la mente, en el corazón:  Sus sensaciones, emociones, pensamientos siempre en cambio constante, las condiciones que condicionan sus propios cambios, asociaciones y direcciones, que se pueden atender y conocer, cuidar en cada momento, en cada paso, latido, respiración,…

En esas primeras etapas del entrenamiento más esencial y vital podemos darnos cuenta de que sólo con respirar conscientemente y naturalmente, permitírnoslo por medio de la Atención Plena, podemos atraer unas condiciones y un espacio interior de cuidado para que la mente y el cuerpo se calmen y cuiden de sí mismos. Un presente que puede tener realmente un efecto directo en los momentos futuros.

Un presente directo, en una conciencia plenamente presente que no tiene mucha idea de conceptos como “centro penitenciario”, “reclusa”… Un espacio de oportunidad en cada momento, donde puede despertar la iniciativa más vital, estemos donde estemos: ¿Qué es realmente el concepto de “el día y la noche”?, donde se construye, delimita, dónde y cómo nos condiciona?

Desde hace dos semanas, el mismo “corro” del taller de meditación de la mañana estamos realizando por la tarde el programa oficial en diez semanas del “Entrenamiento en el Cultivo de la Compasión” (CCT), donde estamos investigando el día y la noche, cultivando la relación más cuidadora y compasiva hacia nosotras mismas,  y en su relación con todas la realidades con las que convivimos. Ellas siguen siendo las Maestras. Os contaremos…

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