Un sobre en mi buzón

Dentro del trabajo de apoyo y seguimiento dado al proyecto por parte de la RSC ( Sagrado Corazon) y que desde aquí queremos agradecer, se encuentra este articulo que han escrito para el blog del proyecto, después del trabajo de reflexión que las mujeres hicieron sobre  sus oportunidades de inserción laboral y que tuvo como fruto los carteles del proyecto “PRISIONERAS”

UN SOBRE EN MI BUZÓN

El cartero ha dejado en mi buzón un sobre bastante pesado y eso que él estaba ajeno al verdadero peso con el que estaba cargando. Lo he abierto y habéis aparecido vosotras y, con vosotras, una banda sonora que se ha colado en mis oídos hasta llegar a mi corazón y a mis tripas. Eran palabras como cuchillos que iban dejando a su paso grietas y heridas: miedo, soledad, invisibilidad, precariedad, pérdidas…

Y de pronto me he acordado de algo que leí hace tiempo sobre una técnica que se llama kintsugi en el arte japonés y que consiste en reparar con oro una cerámica rota. Según la leyenda, el Shogun Ahikaga Yoshimasa rompió sin querer su taza de té preferida y pidió a los artesanos que la reparasen para poder seguir utilizándola. Y entonces los artistas de palacio mezclaron polvo de oro con laca y restauraron la pieza dándole una apariencia hermosa y única.

El término “kintsugi” significa “oro” y “arreglo”, y su traducción literal podría ser algo así como “parche dorado” o “fijación con oro”. Las piezas con marcas de kintsugi son muy apreciadas, ya que cada una es única en el mundo, al fin y al cabo es imposible romper dos objetos de la misma forma.

 

 

 

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